Todos, alguna vez en la vida, hemos visto una de esas películas del género épico en las cuales los héroes de la antigua Grecia como Brad Pitt, o los centuriones romanos, como Charlton Heston y Russel Crowe, aparecen sirviéndose unos vinos tintos, tan robustos y de un color púrpura tan intenso, que pareciera que se están bebiendo un Hermitage o un vino reserva de la Ribera del Duero. Pues bien, la verdad es que esto está muy lejos de la realidad y no se trata de  otra cosa que de una imprecisión histórica, o mejor dicho, de un clásico estereotipo hollywoodense.

Muy al contrario de lo que nos muestra la gran pantalla, en la antigua Roma los vinos más preciados no eran los vinos tintos, sino los vinos blancos, preferiblemente  los dulces, los cuales se reservaban para el consumo de las clases más pudientes. El resto de los vinos, tanto los blancos secos como los vinos tintos jóvenes, quedaban relegados a un segundo plano en la preferencia de los poderosos, pero por regla general, y dependiendo si estaban menos o más avinagrados, se destinaban al consumo de las clases inferiores. Tal era el caso del Deuterio, el cual era el vino de mayor consumo entre las clases populares, y del Posca, un vino de color ocre y de sabor agrio que debía ser disuelto en agua para poder consumirlo. Un dato interesante con relación al Posca es que, además de resultar refrescante, presentaba propiedades curativas y antisépticas, por lo que era usado regularmente por los legionarios durante sus campañas militares, y por los esclavos cada vez que se les presentaba una ocasión. Aquí podríamos especular, con algún grado de probabilidad, que el fulano “Posca” fue la bebida que los legionarios romanos ofrecieron a Jesús cuando éste se encontraba agonizando en la cruz.

En el mundo antiguo los vinos tintos eran vinos jóvenes; en otras palabras, su color e intensidad dependían exclusivamente del tiempo de maceración del mosto, ya que no se conocía el tonel de madera. En ese entonces, la crianza, almacenamiento y transporte de los vinos se realizaba en odres confeccionados con cuero de oveja o cabra, para posteriormente verterlos a grandes vasijas y ánforas hechas de cerámica, barro o bronce. Como consecuencia de esta práctica, los vinos tenían muy poca capacidad de envejecimiento y generalmente se agriaban en muy pocos meses, por lo que era necesario consumirlos lo antes posible. Se sabe inclusive, que para eliminar los desagradables sabores de vinagre y resina, los griegos y romanos condimentaban sus vinos con miel, cítricos, hierbas y especies, lo cual producía una bebida que, por su gran parecido, podríamos afirmar que se trataba de la tátara-tatarabuela de lo que hoy conocemos como vermouth.

No fue sino hasta quinientos años después, en el siglo IV D.C, que los toneles de madera hicieron su aparición en el Imperio Romano, pero traídos de la mano de los galos. Estos pueblos bárbaros, que para ese entonces muchos de ellos ya se habían convertido en ciudadanos romanos (a la fuerza), eran hábiles carpinteros que habían aprovechado desde tiempos inmemoriales los recursos que ofrecían los bosques de roble del centro y sur de Francia para producir unos recipientes, un tanto rústicos, pero de una gran eficacia. La aparición de estos nuevos toneles de roble representó una verdadera revolución enológica, y no pasó más de un siglo antes de que desplazaran por completo a las antiguas ánforas de barro y a los odres de piel de cabra.

La utilización del tonel de madera presentó enormes ventajas para los productores, los comerciantes y los consumidores por igual. Por un lado, se hacía más eficiente y económico el transporte del vino, ya que el tonel de madera era más resistente que los odres y que las frágiles ánforas de cerámica. Por otra parte, el tonel de madera permitía prolongar la vida del vino, lo cual significaba que ya no existía la urgencia de consumirlo joven o de tener que usarlo como Posca o vinagre.  Finalmente,  el tonel de madera aportaba al vino una mayor concentración de taninos, un buen sabor, una mejor estructura y los aromas de madera, vainilla, cuero y torrefacción que conocemos como bouquet, y que son parte esencial en la composición aromática de todo vino tinto de calidad.

Para un consumidor contemporáneo resultaría inconcebible un tinto corpulento, elegante y estructurado sin la necesaria crianza y guarda en madera de roble. Pero para llegar a este punto hubo necesidad de muchos siglos de evolución y experticia, o mejor dicho, de ensayo y error. Hoy en día, gracias a esta evolución y a la revolución que la precedió, los enólogos trabajan en sus bodegas con distintas calidades de roble (francés, americano, húngaro), con diversos niveles de tostado de la madera y con toneles de distintas edades y tamaños para ofrecernos una inagotable variedad de estilos que se adaptan a las distintas cepas, que reflejan la personalidad del productor y que satisfacen el paladar del consumidor. El enólogo Isaac Muga, de las Bodegas Muga de Rioja, nos ilustra este último punto de una manera sencilla y magistral:

“La madera es el colegio del vino, cuando le metemos en barrica le vamos educando, le vamos dando forma y una estructura que buscamos. En este proceso de envejecimiento pasamos el vino de una barrica más joven a una más vieja o de un tipo de madera a otro; los distintos continentes son los que dan forma al vino”.

Salud, y hasta una próxima entrega.

Recommended Articles

12 Comments

  1. Excelente historia… muchas gracias LG!

    1. Gracias a ti Eleonora, es un verdadero elogio, mas aun tratándose de una intelectual y conocedora del vino y la buena mesa. Salud

  2. Muy buen articulo Felicitaciones buen inicio del año 2019 Éxitos!!!!

    1. Gracias Carlos, mucha salud para el 2019

  3. Excelente escrito!!! Gracias por informarme😘

  4. Thanks, it is quite informative

  5. Muy interesante Luis. No tenía idea de la historia detras de las actuales barricas. Gracias x compartir

  6. Like!! I blog frequently and I really thank you for your content. The article has truly peaked my interest.

  7. I learn something new and challenging on blogs I stumbleupon everyday.

  8. Thanks for fantastic info I was looking for this info for my mission.

  9. I used to be able to find good info from your blog posts.

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *